martes, 12 de agosto de 2008

Made of copper and rainwater

Pues ya estamos en Asturias. El viaje un poquillo accidentado, la verdad, porque nuestro vuelo se retrasó lo justo, lo justo para que al llegar al aeropuerto no hubiera autobus en dos horas, lo cual nos dejo con las alternativas:

a- Esperar dos horas. Aburrido. Mucho.
b- Coger un taxi a Gijón. Caro. Mucho
c- Que un agradable autobusero nos acercase a "El berrón". Los que no seais de Asturias no entendereis cuantas campanas de alarma hace sonar esto.

Al final decidimos que el turismo rural no nos apetecía tanto, pillamos un taxi compartido a Aviles con otro chico en nuestramisma situación y de allí el ALSA a Gijón.

Y aquí estamos, ya hemos gastronomicado, sidrado (como funciona la dieta de la sidra) ido a la feria de muestras, comido boroña preñada, estado en un mercado nocturno donde un chico belga está fabricando un barco (y tiene allí el que fabricó el año pasado. En ese yo ayudé). Hemos estado en bares folkis y hemos comido cosas deliciosas a las dos de la mañana un lunes, hemos huido de bustamante y nos hemos empapado de agua de lluvia, nos hemos comprado cosas absurdas con forma de tiburón (y muy util) visto un campo de maiz, comprado (again) anillos de hueso para sustituir al que se me rompió a la vuelta de las últimas vacaciones, cocinado en casa, bebido sangría de sidra por la calle, mirado un montón de muebles para (mentalmente) amueblar la casa que no tenemos, visto (y sacado fotos a) un montón de ranas en la plaza de europa, comprado ropa para asegurarnos de que no vuelve a llover durante las vacaciones (solo llueve si no tienes ropa de abrigo, lo saben los negros) y visto una oferta de bogavantes vivos a nueve tazos que aún no hemos aprovechado pero aprovecharemos.

No está mal en tres días.

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