domingo, 26 de julio de 2009

Echoes

Ayer cerramos por última vez la puerta de nuestro primer local. Ha sido un viaje trepidante de practicamente un año, hemos aprendido mucho, cometido muchos errores y tenido más exitos de los que esperabamos tener. Nunca esperamos llegar a este punto tan rapido, la verdad. Da una cierta sensación de vértigo. La última mesa fue un grupo de seis, era su tercera visita y dejaron treinta euros de propina. Fue un broche de oro para un periodo de nuestras vidas importante, muy importante. Este primer local, situado en el culo del mundo y de un tamaño minimo, ha hecho mucho por nosotros. Mucho.
La puerta se volverá a abrir varias veces en la proxima semana, pero el local no volverá a abrir. Posiblemente revertirá a su estado de chigre de barrio vendiendo vino de sesenta centimos a los paisanos que nosotros echamos del local. Se sentaran en la barra y hablaran con los nuevos dueños de la pareja de raros que tuvieron el local antes y por que ellos no entraban. Pero durante unos meses fuimos un pequeño reducto en un barrio donde no había nada más. Nos sentiamos un poco como Asterix y Obelix. Con jabalíes y todo.

Nos vamos contentos, con la sensación de haberlo hecho bien. Esperamos que los amigos que hemos hecho en este primer local nos sigan al nuevo, aunque sabemos que algunos no podrán venir tan a menudo, pero allí estaremos para ellos. Siempre serán los primeros, siempre serán un poquito especiales.

Y ahora toca abrir el nuevo: proveedores, decoración, nueva carta, personal, publicidad... con suerte y si no pasa nada raro el día seis de agosto inauguraremos el nuevo local, cien metros más grande que el anterior y justo en frente de la playa. Deseadnos suerte.

El año pasado por estas fechas estabamos preparandonos para abrir un local.
Este año, como decía el mexicano que vendía cerveza de barril embotellada, es lo mismito pero diferente.

Gracias a todos, seis de agosto Rufo Rendueles 3. Allí nos vemos si os apetece.

martes, 14 de julio de 2009

Una pequeña divagación sobre la naturaleza del sector hostelero.


" El domingo 12 de julio el Oremus Gothic Club ha cerrado sus puertas.

Tras cuatro años intentando ofrecer un lugar de calidad y abierto a cualquier iniciativa de toda aquella gente que no tenia un espacio propio, no hemos podido sobreponernos al acoso de un ayuntamiento empeñado en acabar con los pocos lugares de alternancia al pensamiento único instalado en esta ciudad.


Damos las gracias a todas las personas que han apoyado incondicionalmente esta aventura y estuvieron con nosotros hasta el final."

Sacado del myspace del Oremus.
Y sin lugar a dudas es una pena, pero...

Seamos ordenados. Seamos justos.
A pesar de que yo no iba demasiado por el Oremus, por una serie de incompatibilidades de horarios laborables, tenía en gran estima el proyecto. Siempre es bueno que haya gente con motivaciones e iniciativas dispuesta a mojarse. Lo siento sobre todo por Marian, que le ha dedicado un doscientos por cien al proyecto. De verdad que lo siento. Pero no es cierto que el Oremus haya sido cerrado porque haya una persecución en Gijón para instalar un pensamiento único de ningún tipo. Si hubiera sido un bar de bisbaleros habría caido igual. Porque el problema del Oremus era donde estaba, no que tipo de bar era.

La ruta de los vinos de Gijón es una zona que está dando problemas. Solía ser una zona de copas con bastante afluencia nocturna, pero ya hace unos años que está de capa caida. El resurgimiento de Cimadevilla y la popularización del area de fomento, las dos zonas más pujantes ahora mismo, la han dejado tocada bajo la linea de flotación. Eso sin contar las zonas emergentes de las afueras (cada vez hay más gente que sale por zonas como contrueces y nuevo gijón) que también se llevan un trozo importante del pastel. En total es una zona que se ha quedado triste, muerta. Un miercoles es como un pueblo fantasma y solo viernes y sabado tiene un cierto movimiento.
Pero es que además esta zona está en una zona supergolosa que se queda fatal aprovechada: se compone de dos calles peatonales y dos de trafico rodado entre la calle corrida (calle peatonal de tiendas, uno de los principales ejes comerciales de la ciudad, y si, ya sabemos que el nombre hace mucha risa) la calle san bernardo (paralela a la playa y con mucha vida de tarde) y la plaza del ayuntamiento (sin comentarios). O sea: una pera en dulce. Además justo al lado acaban de inaugurar un hotel agnífico y todo el mundo, desde el ayuntamiento a los hosteleros, se muere porque la zona de un cambio, cierren los cuatro garitos de copas que hay y los locales queden vacios para abrir restaurantes, vinaterias y tiendas. Que las calles peatonales se peten de terracitas monas y que se creé una zona emergente que produzca pasta y atraiga gente. Porque en lugar de eso ahora mismo lo que tenemos en esa zona es un puñetero agujero negro que no produce nada a nadie. Y digo a nadie porque es a nadie. Los propietarios de los locales que hay ahora mismo no están sacando ni para pipas porque alquilaron esos locales cuando la ruta era una zona de copas potente y los locales generaban unos dividendos importantes, y con unos alquileres en consecuencia. Y ahora claro, se encuentran con que están pagando una pasta al mes a cambio de unos locales que no se llenan ni un día a la semana. Y eso los que se llenan algún día a la semana. Hay varios que no lo hacen.

En un mundo idílico lo que ocurriría sería lo siguiente: Los inquilinos de esos locales levantarían el vuelo a otras zonas de Gijón, que a fin de cuentas ahora mismo hay muchisimos locales vacios, donde bien tuvieran más clientela (mudandose a fomento, por ejemplo) o a una zona con unos precios más bajos donde pudieran subsistir con el nivel de clientela que tienen ahora mismo. Los locales serían ocupados por negocios más acorde con lo que la mayoría de la gente quiere que sea esa zona y santas pascuas. Pero el mundo no es idilico, no señor. Y a los inquilinos de esos locales en su momento los timaron. Y el timo en cuestión, que está muy extendido, es el traspaso.

Vamos a explicar un momentito lo que son los traspasos, porque aunque es un termino que oimos mucho la gente no lo tiene muy claro: un traspaso es la venta de un contrato de arrendamiento. Esta venta se produce entre el anterior inquilino y el nuevo inquilino, esto es importante y recordemoslo: el propietario del local no participa en el proceso de traspaso. Vamos con un ejemplo: yo alquilo un local por, digamos, 300 euros al mes. Mi contrato es indefinido y contempla la posibilidad de traspaso (o no dice nada al respecto, que cara a la ley es lo mismo) Cinco años despues decido dejar el negocio, pero en lugar de simplemete dejarlo se lo ofrezco a un chico que esta buscando local en la zona por, digamos, 20000 euros. El me paga los 20000 napos a mi y el contrato se traspasa. Fin. Hasta aquí todo parece justo y limpio: yo me llevo un dinero y el nuevo inquilino un contrato a los precios de hace cinco (o diez, o quince, o veinte) años. ¿Donde está el timo? Pues vamos con ello porque en realidad no es uno, son dos.

Primero: la mayoria de contratos no permiten el traspaso. Porque hacen que el propietario del local no tenga control sobre a quien se alquila su local. Pensad un momentito como de peligrosos es esto: yo conozco historias donde gente de locales ha estado más de un año sin pagar el alquiler, han arrasado el local, dejado deudas de todo tipo. Conozco un caso de un local que funcionó sin licencia de apertura, acumuló mas de setenta denuncias y cuando los propietarios consiguieron que se les cortara la luz (a nombre de los propietarios porque los inquilinos no lo cambiaron) ¡metieron dentro del local un generador de obra! Así que muchos popietarios ponen una clausulita muy mona en el contrato del tipo "el inquilino renuncia al derecho de traspaso sobre el local" y listos. Así que muchos de los supuestos traspasos que se hacen en realidad no lo son.
En estos casos el inquilino, aprovechandose de que tiene dominio sobre el local (es muy dificil que el propietario lo arriende sin su cooperación) habla con el propietario para que le permita hacer una venta de contenidos. Vamos, que en teoria tu no estas comprando el contrato, si no los contenidos del local. Esto no suele ser más que un ardid burdo para chupar un traspaso al nuevo inquilino y el valor de los contenidos no suele llegar ni de lejos a lo que se pide por ello. Pero al inquilino le viene bien (se lleva unas buenas pelas por la cara) y al propietario también (porque como no es un traspaso aquí si hace un contrato nuevo. Y, logicamente, ajusta el precio del alquiler) El único que paga el pato aquí es el pringado que entra el último y paga un montón de dinero por nada. Se lleva un local con las condiciones y precios actuales y paga como si le traspasaran un contrato antigua. Pero el timo interesante es el...

Segundo: cuando coges un traspaso te venden la moto de que es un dinero que vas a recuperar. Y esta es la gorda. Sea el traspaso un traspaso legítimo o una venta de materiales en todo el proceso se te intenta convencer de que, de la misma manera que tu ahora pagas un traspaso cuando lo dejes podras cobrar uno. De hecho, que demonios, es un gran negocio porque el traspaso que tu cobres seguramente será bastante más alto que el que has pagado. Pero esto no es cierto. Porque el sector hostelero es volatil. pensad en las zonas por las que saliais hace quince años ¿Siguen existiendo alguna? Y caso de que sigan ¿Se parecen en algo a lo que eran cuando saliais por ellas? Lo que hace diez años era una zona de copas de gente bien ahora puede ser una zona de calimotxeo puro y duro. O no ser nada. ¿Y quien va a pagar entonces ese traspaso?

Y eso es lo que pasa con la ruta de los vinos: los inquilinos de los locales no quieren soltarlos sin recuperar el dinero que pusieron por ellos, los hosteleros de la zona dispuestos a invertir (que son los que pueden coger esos locales) no estan dispuestos a pagar unos traspasos que esos locales, claramente, no valen. Nadie quiere empezar su aventura empresarial soltando 60000 eurazos que sabe que no va a recuperar (porque no va a montar un local del mismo tipo, así que cuando lo suelte no va poder pedir el mismo traspaso) porque eso pesa en el banco. Y mucho. Los propietarios de locales pasan de todo, porque ellos no han visto un duro en el asunto y porque mientras los inquilinos paguen la renta ellos felices (Y si, les es más rentable que la zona cambie, pero mientras los anteriores inquilinos no suelten tampoco pueden hacer nada. Y además son conscientes de que al final el cambio se producirá y que posiblemente los precios de sus locales bajen, así que todo lo que puedan chupar antes bienvenido sea) Y el ayuntamiento... bueno, pues al ayuntamiento al final se le han hinchado las gónadas.

El ayuntamiento son los primeros interesados en que esa zona cambie: ahora no produce nada, es una zona afeada y que no aporta nada a la ciudad. Quieren que de el paso de ocio nocturno a oicio diurno pero ya. Y tienen una manera muy facil de conseguirlo: cerrar los locales.
Y es que el ayuntamiento aplica sus ordenanzas de una manera increiblemente laxa: a fin de cuentas todos sabemos que gran parte de la riqueza de gijón viene del sector hostelero, así que tampoco cunde andar tocandoles los cojones todo el rato. Así que aqui la ordenanza de horarios de cierre se cumple... según el barrio. Más o menos uno de cada veinte locales con música amplificada tiene licencia de música amplificada. Y más o menos así con todo. Así que el número de locales que cumplen todas las ordenanzas en gijón son, así a ojo de buen cubero, ninguno. Y eso sin meternos en locales que tienen abierto al publico zonas que no deberían (que son un porrón) y otras gracietas por el estilo. Vamos, que para cerrar un local el ayuntamiento lo tiene muy facil.

Y esto es una putada para los inquilinos de locales, lo se. Pero funciona: en dos meses de dar caña a la zona habrán conseguido que unos locales hayan cerrado, otros al ver pelar las barbas del vecino prefieran simplemente cerrar a cerrar con una multa de 12000 napos (incumplimiento del horario de cierre, por ejemplo, lleva esa cuantia la segunda vez que te pillan. Y todo el mundo lo incumple, porque si no no llegas a fin de mes) y habrá alguno que se reconvierta y cambie la linea de su negocio (un par ya lo han hecho). Los locales vacios, ya libres de traspaso, serán ocupados por negocios más acordes con lo que se quiere hacer en la zona y listo.

Efectivamente esto es una putada para los actuales inquilinos de los locales, como el Oremus que ha sido el primero en caer (que por cierto yo no pense que lo sería, yo apostaba por La Caja de Músicos, un local que funciona como asociación cultural y vendía alcohol y además ya está teniendo quejas de vecinos) pero no es por una persecución del ayuntamiento a nada. Es porque hace unos años, cuando alquilaron los locales, les timaron.

Ni más, ni menos.

martes, 30 de junio de 2009

Gatos, huidas, secuestros.

Billie es nuestra gata mayor. Lleva conmigo desde que Cloe empezo a colarse en mi casa por las mañanas en vez de ir a la facultad y con Cloe unos diez años. Es una gata particular, gruñona y ruidosa, maulla por todo con una voz muy ronca. Ha tenido temporadas de pasarlo muy mal. Parte de su vida la paso cerrada en una habitación, por desconocimiento humano que no por malicia, y como no se la castró cuando se debía hubo que vaciarla de urgencia y casi se nos muere. Por los problemas que ha tenido tiene el pelo muy debil, a menudo las patas de atras se le quedan peladas y la barriga también, la llevamos al veterinario a que se lo mirara y nos dijo que el tratamiento eran corticoides, así que podiamos elegir entre que nuestra gata estuviera guapa o sana. Para nosotros está muy guapa así: sana. Billie es la matriarca de nuestro pequeño clan de gatos y con nosotros es muy cariñosa y la queremos un montón.

Billie es muy dada a las huidas, y siempre hemos tenido miedo de que un día se nos iba a escapar y nos ibamos a quedar sin ella. Por surte como es ruidosa y maullona nos solemos enterar y la cosa se queda en dar un paseo escaleras arriba o escaleras abajo a buscarla. Pero a mi ya me ha tocado ir a buscarla al piso de un vecino a las dos de la mañana y al tejado de un cuarto piso en la calle lavapies. En paños menores. Ejem.

Y esta semana pasó lo que temiamos: Billie se escapó y no nos dimos cuenta.
Por datos posteriores sabemos que se escabulló cuando nosotros llegamos a casa el viernes por la noce, pero no la echamos en falta hasta el sabado por la noche. Cloe se preocupó porque llevaba tiempo sin verla, así que nos pusimos a hacer una inspección para asegurarnos que no estaba metoda en elgún armario (uno de sus hobbies) o similar. Después de mucho buscar y recurrir al metodo de ponerles comida hmeda y que no apareciera estuvimos seguros: Billie se había escapado.

Como eran cosa de las cuatro de la mañana no había gran cosa que pudieramos hacer (aunque hubo quien incluso a esa hora se preocupó por el tema y nos intento ehar una mano, y cuando lea esto sabrá que es ella y que se lo agradecemos y no se nos va a olvidar) así que os fuimos a la cama tristuchos, preocupados.

Al día siguente era domingo, yo me lenanté y automaticamente me fuí a hacer la ronda: piqué a todos los vecionos para ver si alguien la había visto (aunque nadie abrió, porque domingo por la mañana es mal momento para picar a pisos en mi portal) revisé el solar de enfrente, di una vuelta a la manzana abuscar posibles colonias de callejeros donde se pudiera haber refugiado. Hicimos y colgamos carteles, nos fuimos a trabajar y desde el trabajo estuvimos llamando a clinicas veterinarias que tuvieran telefono de urgencias (y por lo tanto se les pudiera llamar e domingo) para ver si alguien les había llevado una gata. Billie tiene microchip, así que es facil de identificar.

Hasta aquí lo normal. La triste historia del chico que perdió a su gata. Si se lo mando a Barco de Vapor igual me lo publica. Pero al volver a casa empezo lo raro.

Al volver nos cruzamos en la escalera con nuestra vecina del tercero derecha, una señora que la palabra que mejor la describe es "peculiar". Una vez la vecina de abajo subió a pedirle que bajara la tele que hacía mucho ruido y ella le dijo que la tenía que tener así para espantar a los fantasmas. Ya digo, peculliar. Cloe le dice que si ve una gata por el portal que por favor nos avise que es la nuestra, y la señora nos dice que si que la ha visto, el viernes por la noche.¡, que a eso de las cuatro de la mañana ella llegaba y la gata estaba en las escaleras, que dos vecinas más que andaban por el portal a esa hora también la vieron (si, mi portal tiene mucha vida nocturna. Por eso los domingos por la mañana no es buena hora para picar puertas) pero que ella la dejó allí porque no sabía si era de algún piso o había entrado de la calle. Así que con estas noticias frescas, y siendo ya una hora en la que nuestros vecinos deberían haber amanecido nos fuimos otra vez a picar puertas. La señora mientras se va a trabajar y nos dice que ella vuelve entre las once y las tres según el día, que si ve algo más nos avisa.

En el cuarto piso nos encontramos a un chico argentino que es, junto con su novia, otro de los vecinos que han visto a Billie, su historia es la misma salvo por un detalle: el dice que ha visto a la señora "peculiar" darle agua a la gata y metersela en casa.

¿Ein?

No puede ser, acabamos de hablar con ella y nos ha dicho que no, se tiene que estar usted equivocando porteño mio (que ademas a las cuatro del viernes podía usted venir tanteando)
Pero como Billie es una gata muy ruidosa... picamos al timbre y hacemos un poco de ruido en la puerta de la señora, sabiendo que ella no está, y en menos de un minuto los maullidos de Billie se empiezan a oir claramente dentro de la casa.

Recapitulemos:

-Nuestra gata está desaparecida desde hace dos días.
-Nuestra gata, parece ser, lleva desde entonces en casa de esta señora, digamos peculiar, desde entonces
-Esta señora nos ha dicho que ella no tiene a nuestra gata.
-Chungo.

Nos ponemos a hacer guardia ante su puerta, llamamos a nuestro casero el cual nos dice que lo siente pero no nos puede ayudar, porque esta señora es la única inquilina de la cual no tiene telefono, porque ella no tiene ni fijo ni movil. Tampoco sabe donde trabaja porque ella nunca se lo ha dicho. Ya digo, peculiar.

La tarde la pasamos oyendo más historias de la señora peculiar (como murió su marido, el olor que había en la casa cuando entraron, que copulaba con Norman Bates...) y rechazando amables invitaciones de los vecinos del cuarto que daban una fiesta para que subieramos a tomar una cervecita mientras esperabamos. Y pensando un plan de acción para cuando llegase la señora. Finalmente decidimos que para evitar lios y sacar a Billie (que lleva toda la tarde llorando junto a la puerta como una desesperada) lo mejor es hacernos los tontos y fingir que nos creemos que la gata se puede haber metido en su casa sin que se de cuenta y llevar dos dias ahi sin que ella la viera. También hablamos con la polcia para saber que tenemos que hacer si la señora se pone tonta y no os quiere devolver a la gata. Aparece la posibilidad de acabar el día todos en comisaria.

A las once de la noche llega la señora, despues de más de cinco horas de espera por turnos. Nos hacemos los tontos y cuela, la señora abre la puerta y Billie sale, hablamos un minutito más con la peculiar, para hacer más convincente el numerito y nos vamos.

Billie está en casa.

Y yo tengo nada más que dos cosas en la cabeza. La primera es que no entiendo por que cojones, estando las protectoras de animales llenas de bichos sin hogar alguien decide hacerme la puñeta y quedarse con mi gata. Porque en este portal nos conocemos todos y la señora podia haber descubierto que la gata era mi gata en cero coma. Eso sin tener en cuenta que se lo dijimos nosotros. Me supera. No lo entiendo. Porque ahí está la descripción de Billie, no es un cachorrito, es preciosa para mi, pero es una gata mayor y gruñona. No lo entiendo.
La segunda es que no se si no complicarme la vida y dejar que la rueda del karma se ocupe de la señora o si ocuparme yo. Porque hacerle putadas a un vecino es tan facil que asusta, porque los palillos y el loctites son muy baratos y los cerrajeros cuestan una pasta, porque hay cientos d emormones que si les llamas y les dices "por favor vengan a mi domicilio a las ocho de la mañana a traerme la palabra de dios" van a ese domicilio y eso sin mencionar el apabullante numero de publicaciones pornograficas zoofilas a las que puedes sucribir a una persona solo con tener su numero de cuenta (que teniendo acceso al buzón de alguien puedes conseguir con gran facilidad)

En fin, ya veremos. De momento Billie está en casa.

jueves, 18 de junio de 2009

Ensaladilla y decepción




Mañana voy a hacer ensaladilla. Si señor. No para venderla, no, es que llevo una temporada con antojo de ella así que la voy a hacer y de paso la pongo de tapa con las cañitas. Las tapas de ensaladilla con las cañitas en verano molan. Y además ayer me sentí muy decepcionado con una ensaladilla (bueno, no solo con la ensaladilla, pero ya llegaremos a eso...) y hacer una ensaladilla que esté rica es mi manera de resarcirme con el mundo. Pero les cuento...
Ayer, despues de cancelar nuestra visita al sicer porque se nos hizo tarde y no nos cundía la entrada para tan poco tiempo decidimos que el día iba a ser de sidra de una manera o de otra. Nos fuimos a una sidreria de nuestra calle que había cambiado de dueños, y nos fuimos convencidos de que los nuevos dueños no nos caen bien, y de ahi nos fuimos a otra sidrería nueva que han abierto en el barrio, y esta nos sorprendio muy gratamente con lo que estuvimos un buen rato y unas cuantas botellas. Y despues nos apetecia picar algo y ahi se jodió el tema. Nos acercamos a un local pequeño también en el barrio en el que hasta ahora siempre hemos tenido muy buen rollo. Los dueños nos causaban simpatia porque han abierto hace poco y han tenido que pasar por muchas cosas que nosotros también. No es un lugar particularmente barato, ni bonito, ni nada. La sidra la ponen con escanciador (porque es en plan cafeteria/tapas) la comida está normal. Nada especial. Hasta ayer.
Ayer llegamos, nos sentamos en una mesa y pedimos una tosta para mi querida esposa, una botella de sidra y una de ensaladilla rusa para mi. Y tengo que decir que la principal razón por la que fuimos concretamente allí, es, aparte de por el buen rollo, porque yo habia visto en la carta que tenían ensaladilla. Y yo estaba de antojo. Y de antojo sigo.

¡Menuda puta mierda de ensaladilla me pusieron! Congelada, anegada en mahonesa barata, ni se habían molestado en ponerle huevo y atún. Horrible. Hasta las aceitunas de encima eran con hueso. Mientras tanto el cocinero le estaba enseñando en el ordenador a alguien que le habían sacado en la TPA1 y había quitado la música del local para que lo oyera bien. Despues de un par de bocados de intento la aparto, aquello no hay quien se lo coma. LLamo al camarero para que me cobre y, claro, ve el plato de ensaladilla casi sin tocar:

-¿No os ha gustado la ensaladilla?
-Pues si te digo la verdad, no...
-Jo, es que la habeis dejado entera, esperad a ver...

Y se va con los platos. Vuelve al minuto con la cuenta y cara de "esto no me mola". Nos han cobrado la ensaladilla. Yo me levanto pensando "bueeeno, pues ya se donde no volver" cuando el cocinero, todo sonrisa me dice desde la barra "que, que pasó con la ensaladilla?". Y yo soy una persona amable. Si veo algo que está mal en un sitio se lo señalo al personal discretamente para que toda la clientela no se entere, por ejemplo, de que hay una cucaracha en la cafetera. Si no me gusta un sitio pago, me voy y no vuelvo. Facil.
Pero guapito te vas a regodear de tu madre. Así que en voz bien alta de manera que me oyera todo el bar respondi "que es congelada y no lleva ni atún ni huevo". Estupenda publicidad, si señor. Ahí el tip me dijo que si llevaba atún y que eramos los primeros que no la acababamos. Si tenía atún yo no se lo encontré. Del huevo no dijo nada. De que fuera congelada menos. Y a mi todo esto me ofende por tres razones distintas:

  • La primera es la más obvia: en lo personal. Esperaba un trato un poco mejor de un local donde he ido varias veces, me he dejado mis buenos duros y pensaba que había buen feeling con los dueños. Y no pido un trato especial, pero un trato normal por lo menos. Joer que en cualquier restaurante si al levantar lso platos ven que uno está casi sin tocar, preguntan y dicen que no les ha gustado te lo quitan de la cuenta coño... que no hacerlo es MUY cutre, pero mucho. Pero en fin, otro capitulo de "Como perder clientes por cinco euros"
  • La segunda: gremial. ¿Tan delicadito tenemos el ego los cocineros, coño? Porque esto fue una mamarrachada de "va a estar mala mi ensaladilla congelada, que yo salgo en la tele oiga" Una aparición en la TPA y nos creemos que nuestra mierda no huele. Yo de momento he salido un par de veces en el periodico, si alguien nota que me vuelvo así que amablemente me de una buena colleja.
  • Tercera: profesional. Esta por partida doble, tanto como trabajador como usuario del sector hostelero ¿por qué la gente concidera que si un plato es sencillo se le puede maltratar? "No, yo mi tosta de calabaza asada con queso de cabra la mimo mucho, pero a la ensaladilla que le den por culo, congelada y a la mierda" Me ha pasado ya un montón de veces y siempre con este tipo de platos, locales que curran bien en la parte más "mona" de su carta, pero luego... tortilla de huevina, croquetas congeladas, ensaladilla de bolsa. Como me toca los huevos. Hacemos una reducción de oporto y ya nos creemos por encima de una tortilla de patata. Vergonzoso. Señores míos: si un plato es lo bastante "digno" para que lo pongan en su carta también es lo bastante "digno" para que lo hagan en condiciones.
Pero en fin. Que yo mañana me hago una ensaladilla y me quito el mono. Nos lo quitamos yo y todo el que se pase a tomarse una cañita porque, como ya hemos dicho, con el calorcito las tapitas de ensaladilla con las cañas molan.



1 TPA: Televisión del Principado de Asturias. Tienen un programa donde, cada día, entran en la cocina de un local y ven como se hace un plato. Como tienen que sacar un plato al día pues no son muy exigentes, claro. A mi me lo ofrecieron hace tiempo pero en mi micrococina no entramos yo y un equipo de camara, así que hubo que declinar amablemente.

domingo, 14 de junio de 2009

Nos adentramos en la epoca del bogabante...

Vamos, que va llegando el veranito.

La mala noticia es que mi sacarme el carnet de conducir se va a tener que retrasar un poquito, ya que los gastos veterinarios del mes pasado fueron un disparate. Hagen se nos puso MUY enfermo y tuvo que estar hospitalizado varios días. Gracias a Om que nos pillo con fondos más que suficientes para poder afrontarlo. Pero entre eso y que nos hemos comprado una nevera nueva (una semana antes de lo del gato, of course, para tentar al destino) las arcas del estado se han quedado que hacen eco. Así las cosas, como ya he dicho, voy a tener que esperar para sacarme el carnet y como las autoescuelas cierran un mes por vacaciones (agosto) no se yo si estare motorizado para el verano.
De manera que esto cambiando mi estudio de "las playas mas bonitas de asturias, una exploración veraniega" por "las playas mas bonitas cerquita de gijón, una exploración veraniega a pié y en bici)
Me pregunto ahora que ya tengo mi tarjeta ciudadana (la semana que viene paso a por ella, por fin. Procrastinators unite, tomorrow) si el ayuntamiento de Gijón pondra algún tipo de pega en que saques las bicis de la ciudad de Gijón1 y te la lleves, por ejemplo, hasta peñarrubia.
Ya lo iremos explorando.

Y hablando de atracciones veraniegas, la semana negra se acerca, si señor, con cambio de localización y todo. Finalmente será en la playa del arbeyal, seguirá siendo más pequeña de lo que solia ser, pero significativamente mayor que el año pasado. Esta localización está bien porque nos la deja más cerquita que dond ela pretenden hacer a partir de ahora (universidad laboral) y les da un año más al ayuntamiento y la universidad para que se den de hostias mansamente.

Los negocios bien, gracias, con apariciones mediaticas incluidas. Es muy posible que para despues del verano nos mudemos de local. Este se nos queda pequeño a luces vista y el hecho de que este tan alejado nos jode mucho el trafico diario. Esto se traduce en que no tenemos termino medio: a ratos estamos completamente vacios, papando moscas con una cervecita en la barra y luego hay días que tenemos que decir que no a mesas porque no tienen sitio. Así que una vez que pase el verano (porque ahora no suelta el local ni dios) posiblemente nos planteemos irnos a un sitio un poquito más grande, con instalaciones un poco más aptas y algo más cerca del centro. Tampoco es irnos a la calle corrida, no me entiendan ustedes mal. Es solo no estar en un barrio donde la gente piense que es normal ponerte a tomar el sol en una hamaca en la acera.

Y hablando de tomar el sol, de esta semana no pasa, si el clima no se confabula en nuestra contra, de que nos vayamos a hacer un picnic al parque de los pericones. Sip, con tortilla y cava. Que lo tenemos al ladito del curro y lo pide a gritos. Hormigas astures, alla vamos y no os tememos.

De las elecciones, la absurdez del voto de castigo, los desastres de la abstencion por descontento (bien por el British Nazi Party, dos escaños y teniendo menos votos que en las pasadas elecciones) por que yo siento que mi voto está secuestrado y por que la gente debería recordar que "politica" es el plural de "etica" hablo otro día que me pongo de mal humor.

Y para cerrar, aquellos que se vayan a pasar por Sicer nos andaremos por allí el martes por la tarde. A ver si hay suerte y llevan la sidra asturiana de hielo, que yo tengo ganas de provarla.

Y nada más por hoy, me voy a ver si me echo agua por encima y esas cosas civilizadas antes de salir a la calle.

sábado, 21 de marzo de 2009

10 minutos...

... de tranquilidad antes de que se abran las puertas, mientras la salsa de naranja se reduce y las fabas de la granja para el magret de pato se acaban de cocer. Korsakov suena en los altavoces (gracias Publico) y mi infusión de hivisco, roibos y no se que más es el mejor desayuno concebible. Pensamientos. Simples, sencillos. Hay que subir el precio al bacalao. Pensar un plato con oricios. Comprar un whisky extra-mega-caro que te cagas, tipo Aldber cask strengh de añada, o un The Dalmore 40 años, para que el proximo pavito que pida "el mejor whisky que tengas, y que no te de miedo cobrarlo" se acuerde de nosotros toda su vida.

Zen.

Hora de abrir la puerta y ganar otra batalla.

miércoles, 4 de marzo de 2009